Emotional support

Blade Runner, 2019. Roger Stone es un mafioso de altos vuelos que lleva ejerciendo su influencia en la política americana desde los tiempos de Watergate. Recientemente ha sido acusado de varios delitos relacionados con el robo de documentos de la campaña electoral de Hillary Clinton.

Uno de los testigos del proceso es Randy Credico, un antiguo locutor radiofónico que estuvo implicado en el caso por sus contactos con Wikileaks y Julian Assange. Credico tiene un trastorno grave de ansiedad, y vive con una pequeña perra que se llama Bianca y le sirve como soporte emocional.

Roger Stone se dirige a testificar

Al saber que Credico iba a testificar en su contra, Stone reaccionó de forma violenta. Le llamó rata y soplón, y le amenazó con destruirlo y con secuestrar a Bianca.

En la foto grande, Randy Credico se dirige a testificar acompañado por su abogado, Martin Stolar, un prestigioso criminalista neoyorkino. Credico lleva consigo a Bianca, que le servirá de soporte emocional durante su testimonio. Stolar lleva a Rebeca, un modelo reciente de replicante que le servirá para reforzar su autoestima y aliviar las tensiones propias del caso.

Nota. Todos los datos y personajes son reales, a excepción de Rebeca, que en las fechas del caso era sólo un proyecto.

Una reflexión sobre el futuro

Para empezar el año, te propongo una mirada amplia hacia el futuro de la humanidad.

Las anteriores revoluciones industriales nos liberaron de las tareas que requerían el uso de la fuerza bruta, hicieron posible la producción en masa y llevaron la información digital a miles de millones de personas. La Cuarta Revolución Industrial es muy diferente. Los mundos físico, digital y biológico se fusionan, y esto influye en todas las disciplinas, economías e industrias. Pero sobre todo nos hace replantearnos nuestras ideas sobre lo que significa ser humano.

https://youtu.be/khjY5LWF3tg

The uncanny valley

Cuando una figura es casi humana, pero no plenamente humana, se produce en nosotros un sentimiento extraño.

Los creadores de robots y de efectos especiales en el cine han comprobado que, a medida que la apariencia de una figura se acerca a la de un ser humano, nuestra empatía hacia el personaje aumenta. Sin embargo, al llegar a un determinado grado de semejanza se despierta en nosotros un sentimiento intenso de rechazo. Este nivel de semejanza que provoca repulsión se llama «the uncanny valley». Si el parecido sigue aumentando, el rechazo disminuye y termina desapareciendo; llegamos a ver a la réplica como a un semejante.

El asunto me interesa porque me gusta jugar con imágenes de síntesis. Últimamente he dedicado algún tiempo al modelado de la figura humana.

En este proceso es frecuente conseguir resultados inquietantes, y difícil atravesar el valle raro  hasta conseguir una imagen que transmita atributos genuinos de humanidad.

El sentimiento es casi auténtico. La foto es de síntesis.